Todos sabemos lo deliciosa que es la fruta de mango, pero no todos conocen como plantar mango en hueso o semilla, dado que existen algunas técnicas importantes para que este proceso sea exitoso.

El árbol de mango es originario de la India, aunque en la actualidad se ha vuelto muy popular en todo el mundo gracias a sus exquisitos frutos que cautivan a muchos agricultores.

Una planta de mango además de dar muy buena sombra, es fácil de cultivar pues no requiere de cuidados especiales.

Asimismo, son muchas las variedades de mango que podemos encontrar actualmente, por lo que también es común ver diferentes clases de huesos; cada uno con sus características.

Por lo tanto, en función de los frutos que desees obtener de tu cosecha de mango, deberás elegir la variedad que más te guste y tomar en consideración técnicas como el injerto de mango si quieres obtener resultados únicos.

Destacar que dicho injerto debemos realizarlo desde el invierno hasta principios de primavera.

No obstante, si decidimos hacerlo en lugares en los que llueva con frecuencia es importante proteger el cultivo correctamente, pues así podremos evitar que crezcan con enfermedades.

Una plantación de mango tiene un ritmo de crecimiento rápido, a tal punto que es necesario estar pendiente para que sólo crezca hasta las dimensiones que te convengan.

De lo contrario, podrás enfrentarte a consecuencias como la pérdida de plantas en tu jardín.

De igual forma, si estás pensando en sembrar un hueso de mango debes saber que se trata de una tarea bastante asequible.

Para empezar sólo necesitarás conocimientos básicos de siembra, tus herramientas, algo de paciencia y tu semilla de mango.

No obstante, también debes tener en cuenta que para cultivar mango de manera exitosa es importante la germinación de su semilla, y si no sabes cómo hacerlo nosotros te enseñaremos paso a paso.

Así que si quieres plantar mangos en casa te diremos a continuación todas las técnicas que debes considerar para un cultivo exitoso.

Después de un par de consejos te darás cuenta de que plantar un árbol de mango en maceta nunca fue tan sencillo ¡Empecemos!

germinar semilla o hueso de mango

Cómo germinar una semilla de mango de forma correcta

Una de las técnicas más importantes para obtener buenos frutos es la germinación del mango.

Debido a que su semilla pierde rápidamente su capacidad de germinación, es fundamental hacerlo dentro de la semana posterior a su extracción.

Asimismo es importante destacar que la simiente sólo debe ser extraída de frutos perfectamente maduros.

Primero, tendremos que limpiar los restos de fruta de la cubierta de la semilla, ponerla a secar en un lugar sombreado y con ventilación durante 1 a 2 días.

Para extraer su semilla tendremos que esperar a que el hueso (cubierta) esté seco, pues de esta manera podremos quitárselo de encima fácilmente con la ayuda de una navaja o tijera de podar.

Durante este proceso tendremos que actuar con delicadeza, a fin de que la semilla no sufra daños.

Posteriormente deberás mantenerla en el ambiente ideal: Un área oscura, con una temperatura de 15°C y con una cubierta de algodón con agua destilada; de esta forma la harás germinar rápido.

Al culminarse el lapso de tiempo estipulado para hacer germinar una semilla de mango, será momento de iniciar con su siembra.

Cómo plantar una semilla de mango.

No existe una técnica secreta que establezca como sembrar mango, pero sí que hay diferentes consejos que te pueden ser de ayuda.

A continuación te diremos detalladamente como plantar mango de la manera más efectiva.

Para la siembra de mango debe considerarse un factor sumamente importante: La altura que puede alcanzar.

En este sentido, un árbol de mango puede crecer hasta los 30 metros de altura, llegando incluso a tener una copa de hasta 6 metros.

También puedes adaptar esta planta a la altura que más te convenga con los cuidados necesarios.

Ahora bien, llega el momento de descubrir cómo sembrar el mango.

Es una tarea bastante sencilla, indiferentemente de si tus intenciones son sembrar mangos en casa o en cualquier otro espacio.

Por lo general, para sembrar una semilla de mango pueden utilizarse maceteros pequeños o medianos, según el tamaño de la simiente.

Sin embargo, esta siempre tendrá que ir ubicada lo más centrada posible, para que así tenga suficiente espacio para crecer.

Para empezar tendrás que colocar la parte convexa de la semilla hacia arriba y cubrirla ligeramente con el sustrato que hayas preparado previamente.

Cabe destacar que dicho sustrato debe ser poroso y tener buen drenaje.

Asimismo, es aconsejable que tenga un nivel considerable de materia orgánica para aportarle los suficientes nutrientes a tu semilla.

Para hacerlo lo mejor posible, lo más recomendado por los especialistas en este área es usar abono casero.

También puedes utilizar el humus de lombriz, del que tenemos una guía especializada sobre como utilizarlo y hacerlo tú mismo.

Este abono casero podrás prepararlo por tu cuenta, pues sólo necesitarás incluir los desechos orgánicos de tu cocina (tales como conchas de verduras y frutas) dentro de un recipiente de plástico junto a unas cuantas tazas de tierra.

Es muy importante remover la mezcla diariamente antes de proceder a plantar.

plantar semilla de mango

El tiempo aproximado para que empiece a germinar tu semilla será entre 2 a 3 semanas después de la siembra.

En caso de que hayas utilizado una semilla poliembriónica, debes saber que crecerán de manera simultánea varias plantas.

Sin embargo, tiempo después de su germinación tendrás que dejar únicamente la que luzca mejor conformada. Aunque de esto te hablaremos más adelante.

Además de esto, es importante que si no sabes como plantar un hueso de mango, es mejor que no lo hagas hasta aprender.

Esto debido a que si se hace de la manera incorrecta, es probable que las plantas presenten deformaciones y deban ser desechadas.

En caso de que nos encontremos en un área donde el viento sople con fuerza y/o regularidad, la mejor alternativa será colocarle un tutor a lo largo de todo su tallo.

De esta manera podrá crecer en línea recta sin problemas.

Cuándo plantar mango para una siembra correcta.

La mayor parte de las personas recomiendan sembrar los árboles frutales en los meses más cálidos, ya que de esta manera el frío del invierno no afectará drásticamente a su crecimiento y tampoco provocará su muerte.

A la hora de sembrar un árbol de mangos, la mejor época para hacerlo será durante la primavera. Puedes elegir entre los días finales del mes de febrero hasta incluso el mes de mayo.

La mejor opción siempre será ubicarnos en el punto medio, haciendo todo este procedimiento durante las dos primeras semanas de marzo.

Así daremos el tiempo suficiente a nuestro árbol de mango para que cobre fuerza.

El tiempo de espera para que una planta de mango tenga la fuerza suficiente es de 8 semanas aproximadamente; al pasar este período podrá resistir el inicio de las épocas frías o demasiado calurosas.

Por otra parte, el tiempo aproximado para que tu nueva planta de mango empiece a dar sus frutos será entre 10 a 12 años, indiferentemente de qué tipo de semilla utilices para su siembra.

Otro de los consejos más útiles es que cuando veas que el macetero que utilizaste al inicio ya no es lo suficientemente grande, será necesario trasladarlo a un terreno más adecuado y acorde a su tamaño.

Igualmente, al realizar dicho procedimiento tendrás que procurar mantener el mismo tipo de abono que tuvo durante su germinación y primeras semanas de crecimiento.

De esta forma no le costará adaptarse al nuevo terreno al que al sido trasladado.

clases de mango mas comunes

Clases de mango más conocidas

Existe una gran variedad de mangos, y aunque algunos son más populares que otros, es muy importante que las conozcas antes de iniciar la siembra.

Lo primero que deberías saber es que existen en total dos tipos de semillas de mango que dan origen a una amplia variedad.

Las monoembriónicas son las más comercializadas, por lo que los mangos que comúnmente encontramos en las fruterías corresponden a este tipo.

Además, es muy sencillo conseguir este tipo de huesos.

Las semillas monoembriónicas se caracterizan por tener un solo embrión originado por polinización cruzada, por lo que tienen la capacidad de combinar los rasgos de ambos progenitores.

Cabe destacar que en estos casos se producen ejemplares diferentes al árbol del cual proceden.

También existen las semillas de mango poliembriónicas, y tal como su nombre lo indica presentan múltiples embriones.

Uno de éstos será de origen sexual, mientras que los demás, al proceder del tejido materno, se convertirán en plantas idénticas al árbol madre.

De este último tipo de semilla destacan principalmente 2 variedades de mangos altamente comerciales: Carabao y Manila.

Por lo general, se trata de una simiente un poco más difícil de encontrar que la anterior.

En otro sentido, de los tipos de semillas que te mencionamos con anterioridad derivan dos variedades principales:

  • Mango tipo indio: Se trata de una variedad monoembriónica bastante comercial, por lo que también es exportada a nivel mundial debido a su buen sabor y diversas tonalidades. Sin embargo, es poco resistente a la humedad, por lo que para mantenerse requiere de un clima fresco.
  • Mango tipo filipino: Esta es una variedad poliembriónica, que además de resistir bastante bien el exceso de humedad, también es capaz de aguantar mucho mejor las plagas. No obstante, a diferencia del mango tipo indio, el fruto de esta variedad es más alargada y presenta colores menos vistosos.

variedades de mango

Ahora bien, de las dos primeras variedades se desprenden el resto de las clases de mango más conocidas de las que te hablaremos a continuación:

  • Manila: Es una variedad bastante popular debido a su fina pulpa  y gracias a la cual es muy demandada en la repostería. La característica principal del manila es su color amarillo intenso.
  • Haden: Se caracteriza por su tonalidad rojo brillante y su cáscara verde con matices color amarillo y algunos puntos blancos. De igual forma, ofrece un sabor bastante dulce y cuenta con una cantidad de fibra mayor al resto. Esta es una opción excelente para consumir en platos en frío o ensaladas.
  • Champagne: A pesar de que su forma y tonalidades son muy similares al manila, esta variedad cuenta con una piel más gruesa y con un sabor menos delicado, por lo que lo mejor es consumirlo bien maduro. Además, gracias a su firmeza es perfecto para salsas, platillos salados y conservas.
  • Ataúlfo: Es popular por su textura suave y pulpa firme, por lo que es ideal para comer a rebanadas. Su color es amarillo, tiene forma ovalada y es de un tamaño pequeño.
  • Kent: Es uno de los tipos de mangos más consumidos debido a su exquisito y dulce sabor. Además, contiene bajos niveles de fibra, es bastante jugoso y pesa unos 470 gramos. Su forma es ovalada y presenta una tonalidad roja intensa.
  • Keitt: Es un tipo bastante comercializado debido a su variedad de sabores: Pueden ser dulces y en ocasiones ofrecer un ligero toque ácido muy exquisito. Su característica principal es su pulpa firme y muy nutritiva.
  • Tommy Atkins: Cuenta con un excelente contenido en fibra y su delicioso sabor tenue que lo vuelve un excelente complemento para platillos de cocción larga o conservas. Es posible distinguirlos gracias a su color rojo intenso.
  • Apple: Se caracteriza por ser bastante jugoso, aunque con un buen toque ácido que lo distingue de muchas variedades. Su peso ronda los 350 gramos.
  • Irwin: Su ventaja principal es lo jugoso que es y la abundante pulpa que posee. Asimismo, se trata de una variedad con bajo contenido en fibra y que puede llegar a pesar entre 250 gramos y los 500 gramos.
  • Manga rosa: Esta interesante variedad es proveniente de Brasil y es conocida en muchos lugares a nivel mundial por el sutil toque ácido que ofrece y la gran cantidad de jugo en su pulpa.
  • Carabao: Es un tipo de mango que proviene de las Filipinas y que cuenta con un peso aproximado de 300 gramos. Presenta un alto nivel de fibra, una pulpa bastante jugosa y suele ser un poco ácido.

Cuidados del mango para garantizar su perfecto estado

Tal como mencionamos al inicio, la planta de mango no requiere de cuidados estrictos.

Aunque es necesario tener en cuenta algunos consejos básicos y sencillos para garantizar que el proceso de siembra y cultivo sean exitosos.

cuidados del mango

El aspecto más importante de todos es proporcionarle la cantidad de agua necesaria para su crecimiento.

Recuerda que no se trata de inundar el macetero para que la planta termine por ahogarse, sino de agregar progresivamente conforme vaya requiriéndolo.

Sin embargo, en caso de que decidas no utilizar un macetero, debes prestar atención a la zona donde sembrarás tu árbol de mango, pues ésta no debe ser propensa a las inundaciones.

En este sentido, lo más recomendable para cuidar y proporcionar correctamente el vital líquido a tu planta será humedecer la tierra por la mañana.

Lo mejor será hacerlo durante las primeras horas, pues de esta forma la humedad podrá perdurar aún después de media mañana y se irá evaporando conforme caliente el sol.

La cantidad de agua más aconsejable es alrededor de 250 mililitros, que tendrás que agregar en la base del tallo para que sea absorbida directamente por tu planta de mango.

Procura regar tu planta siempre y cuando la tierra de ésta no se encuentre húmeda.

Una de nuestras recomendaciones es repetir el riego cada 2 semanas.

Cuando el árbol empiece a florecer es necesario controlar el riego, pues una alta cantidad de agua servirá para hacer crecer la planta, pero no contribuirá demasiado para que nazcan sus flores.

Al recoger los primeros frutos tendrás que cesar el riego por unos dos meses aproximadamente, de esta forma permitirás que la tierra descanse para brindar una nueva cosecha.

Para lograr un buen cultivo de mango es fundamental que ubiques tu planta en un espacio donde reciba correctamente los rayos solares y que esté bien ventilado.

En caso de sembrarlo en un lugar desértico necesitaría un mínimo de protección ante el sol.

Igualmente, si en lugar de plantarlo al aire libre, optamos por hacerlo en invernaderos, es fundamental que éstos cuenten con una buena ventilación, pues de lo contrario nuestro cultivo podrá presentar muchas enfermedades.

Aunque a muchos les parezca curioso, es necesario que aportes vitaminas a tu planta de mango.

Los complejos vitamínicos que necesitarás puedes encontrarlos fácilmente en viveros

Estos contribuirán en gran manera para el fortalecimiento de las raíces y hojas, ayudando así durante su crecimiento.

Es muy importante que te limites exclusivamente a las indicaciones del jardinero, debido a que no todas estas sustancias deben agregarse diariamente en la tierra.

El especialista se encargará de explicarte cómo proporcionarás las diferentes vitaminas a tu árbol de mango y según qué lapso de tiempo.

Plagas de mango más comunes

A pesar de que existen otras plagas que afectan los árboles de mango, una de las más populares y temidas es la antracnosis, que es capaz de atacar las áreas más visibles de la planta.

Puede identificarse porque produce manchas marrones en las hojas, así como también provoca que se caigan los frutos u hojas.

Además, también podemos encontrar otras plagas importantes tales como:

  • La seca: Es capaz de volver amarillas las hojas del árbol de mango, debilitándolas progresivamente.
  • La mancha bacteriana: Esta no sólo debilita las hojas, sino que las vuelve negras e incluso es capaz de deformar los frutos.
  • La roña: Resulta altamente nociva para los frutos, pues produce grietas importantes que dañan su textura.

A parte de aquellas que afectan directamente a los árboles de mango, podemos encontrar plagas capaces de dañar sus frutos directamente.

La más popular es la mosca de la fruta, que se encarga de poner huevos dentro del mango para finalmente estropearla.

En estos casos, aquella fruta que resulte afectada por esta mosca deberá ser eliminada inmediatamente antes de que dañe al resto.

plagas del arbol de mango

Por último, otras de las plagas de mango más comunes son el aserrador del mango, el pulgón negro y la escama blanca del mango.

Pero no tienes de que preocuparte ante estas amenazas, pues existen muchas alternativas que pueden ayudarte a evitarlas.

Una de las medidas que debes acatar es evitar la inundación del terreno o macetero donde hayas sembrado tu árbol.

¡Esto puede generar muchas enfermedades importantes!

Tendrás que evitar usar aquellos fertilizantes o vitaminas con altos contenidos de nitrógeno, ya que son capaces de acelerar el crecimiento de nuevos tejidos que atraerán inmediatamente a la conocida cochinilla blanca y otras plagas.

Recuerda también limpiar las hojas de forma regular en caso de que empieces a notar la aparición de pequeñas manchas blancas.

Esta medida es fundamental ya que puede tratarse del inicio de alguna plaga que tarde o temprano afectará seriamente tu planta.

No obstante, en caso de que dichas manchas empiecen a aumentar y a proliferarse en casi todo el árbol, la mejor opción será cortar aquellas hojas que resulten afectadas y mantener una perfecta higiene en las restantes de forma constante.

Ahora que ya has aprendido cómo es el proceso de cultivar un árbol de mango, seguro que te has dado cuenta de que no sólo se trata de trasladar una planta de un lugar a otro.

No olvides que antes de decidirte a sembrar mangos debes tener en cuenta factores como la temporada correcta para la plantación, el tipo de abono que debes utilizar, las medidas a emplear para evitar plagas e incluso la limpieza y supervisión del árbol.

Recuerda que el éxito de tu cosecha dependerá exclusivamente del amor y cuidado que le dediques, pues eso garantizará su fortaleza y los excelentes frutos que será capaz de dar.

¡Déjanos todas tus impresiones o dudas sobre como plantar mango en hueso o semilla en los comentarios!¡Estaremos encantados de ayudarte!